TESTIMONIOS

En estos momentos llevamos varios años realizando la técnica quirúrgica por videotoracoscopia y nos avalan más de 1000 procedimientos efectuados y con unos resultados excelentes, como muestran los múltiples agradecimientos recibidos.

TESTIMONIO 1

"Desde los 13 años venía sufriendo lo que a esta edad parece normal, un enrojecimiento facial en cuanto se daba una situación que pudiera provocar una mínima vergüenza, sobretodo en reuniones, cuando se centraba en mi la atención. Este problema lejos de ir desapareciendo fue haciendo mella en mi personalidad, afectando a mis relacciones sociales y también a mis estudios ya que el hecho de preguntar alguna duda en clase aseguraba mi enrojecimiento, del que yo era consciente y si alguien hacía mención a ello me generaba traumas que me duraban algunas semanas y durante estos periodos era mas sensible a estas circustancias.

El caso es que soy una persona muy sociable y conseguido tener una vida normal, pero este problema evitaba que desarrollara actividades que para cualquiera son normales como reuniones sentados en una mesa, cursos en aulas, hacer preguntas en conferencias, etc. He aprendido a esquivar la atención sobre mi en algunas reuniones de amigos, incluso en mi trabajo, en el que a veces son importantes las entrevistas en radio y televisión (para promocionar algún producto y muy difíciles de conseguir) casi incoscientemente las he evitado al máximo después de luchar para conseguirlas.

Ahora tengo 33 años y la esperanza de solucionar este problema estaba perdida hasta que un programa hablaban sobre una operación que solucionaba el rubor facial y localicé la información que me llevo a realizarme la operación en Zaragoza con el Dr. Revuelta. La operación se realizo sin ningún problema y a los dos días estaba de vuelta en mi casa. La operación ha sido todo un éxito."

J.G.A.

TESTIMONIO 2

"Le escribo para agradecerle que la operación saliese con éxito y como ud. dijo los rubores incontrolables no han vuelto a aparecer. Mi vida ha cambiado por completo y sigue cambiando a cada minuto que pasa, al contrario que antes, ahora cada vez hago mas cosas, voy a mas sitios, sin miedos, sin temores, sin pensar lo que tengo que hacer o a donde tengo que mirar, sin pensar que los demás son una amenaza para mí, sin tener que agachar la cabeza continuamente, ni siquiera recuerdo como lo hacía para llevar una vida lo mas normal posible, si es que eso era normal.

Bueno, ahora solo necesito olvidar. Solamente agradecerle en el nombre de mis padres y en el mío propio, todo lo que ha hecho por mí. Un saludo."

R.C.M.